Cuando un equipo de investigadores de la Universidad Piloto de Colombia llegó por primera vez a Guavio Alto, los campesinos los recibieron con desconfianza. Era normal: en ese territorio de difícil acceso, ubicado entre Fusagasugá y Arbeláez a más de 1.000 metros sobre la vía principal, ya habían llegado antes personas con promesas que nunca se cumplieron.
Lo que cambió todo no fue la tecnología. Fue la paciencia. Después de varios meses de visitas sin vender nada, sin imponer nada, escuchando a personas mayores de 90 años que aún guardaban saberes ancestrales sobre el aprovechamiento sostenible de la guadua, la comunidad abrió las puertas. Y de ese encuentro entre conocimiento académico y conocimiento territorial nació algo que va mucho más allá de un material de construcción.
Andrés Valverde, director de la Escuela de la Guadua y Cambio Climático y docente investigador de la Facultad de Arquitectura y Artes de la Universidad Piloto de Colombia, presentó en el programa Redes Abiertas de Teleamiga el proceso completo de esta iniciativa: desde la investigación en materiales sostenibles iniciada en 2017, hasta la transferencia tecnológica de Gualam a comunidades rurales y su proyección hacia el Ministerio de Vivienda a través de Connect Bogotá Región.
Un estudiante que aprendió a innovar con materiales sostenibles en la Escuela quiere ahora aplicar su propio desarrollo en su vivienda en Kennedy. Ese momento, dice Valverde, es exactamente lo que buscan: que la apropiación se transmita sola. Mira cómo lo cuenta.

